[Publicado en Jadalyya]

Nachdenkseiten, 23 de enero de 2026

Un artículo de Shir Hever

¿Qué será de Israel? Nuestro autor invitado, Shir Hever, informa en este artículo sobre la situación del país y ofrece una visión general de las devastadoras consecuencias económicas y psicológicas de la guerra, también para su propia población, desde la «supersparta», la ruptura de su propia narrativa, hasta la adicción a las drogas y la emigración masiva.

*******

El 7 de octubre de 2023, muchos israelíes comenzaron a hablar de que el Estado de Israel había «desaparecido». En un primer momento, esta afirmación se refería al fracaso del ejército a la hora de reaccionar a tiempo y proteger a sus ciudadanos. El profesor Moshe Zimmermann comentó en una entrevista detallada que el Estado de Israel había sido fundado por el movimiento sionista para crear un refugio seguro para los judíos de todo el mundo y que, por lo tanto, el ataque del 7 de octubre significaba el fin del proyecto sionista.

Pero en lugar de derrumbarse, el Estado de Israel se pasó a la economía de guerra, destinó recursos al ejército y compró armas por valor de decenas de miles de millones de dólares. En su discurso del 15 de septiembre de 2025, Benjamin Netanyahu describió este proceso como la evolución de Israel hacia una «supersparta»: aislada, autosuficiente y militarista. Su discurso provocó el pánico en Israel y la bolsa se desplomó. Al día siguiente, Netanyahu dio marcha atrás. Pero, independientemente de si se le llama «Esparta» o no, los hechos sobre el terreno son claros:

El sistema social de Israel se ha visto mermado y el nivel de vida ha descendido.

Colapso económico y desplazamiento

La guerra ha afectado gravemente a la economía israelí. En los primeros nueve meses de la guerra, 46 000 empresas quebraron. Un cuarto de millón de israelíes fueron evacuados por el Gobierno de sus hogares y lugares de trabajo cerca de Gaza y la frontera norte. Los reservistas que habían prestado servicio durante mucho tiempo en Gaza quedaron prácticamente fuera de la vida laboral. Una encuesta de la Oficina Central de Estadística de Israel reveló que el 40 % de los israelíes de 20 años o más no podían cubrir sus gastos de subsistencia con sus ingresos y tenían que aumentar sus deudas cada mes.

Los ciudadanos israelíes evacuados internamente de las zonas cercanas a Gaza y del norte del país debido a la guerra se encontraron en una situación imposible. Se les proporcionaron habitaciones de hotel —los hoteles israelíes estaban vacíos de todos modos, ya que el turismo se había paralizado—, pero estas estaban lejos de sus lugares de trabajo y sus hijos fueron retirados de las escuelas. Al no haber un calendario claro para su regreso, era casi imposible encontrar nuevos puestos de trabajo o adaptarse a las nuevas condiciones. Quienes decidían abandonar Israel corrían el riesgo de perder las ayudas estatales y las posibles indemnizaciones por la pérdida de sus hogares. Aun así, algunos se rindieron. Otros regresaron prematuramente a sus casas, en su mayoría kibutzim o aldeas abandonadas. Gran parte de la opinión pública acusó al Gobierno de no preocuparse por las comunidades desplazadas y de dejar su bienestar en manos de organizaciones voluntarias de la sociedad civil.

La guerra de doce días con Irán en junio también fue muy destructiva para el sector inmobiliario en Israel, ya que miles de edificios resultaron dañados o destruidos. En enero de 2026, el comité creado para debatir la reconstrucción de estos edificios aún no había comenzado su labor, ya que el Gobierno no había logrado nombrar a un presidente.

La crisis sanitaria

El sistema sanitario israelí se vio gravemente afectado, especialmente en el ámbito de la salud mental. Miles de soldados heridos recibieron tratamiento prioritario a cargo del erario público, pero el ejército israelí se negó a revelar el número de soldados hospitalizados. El periódico Haaretz comenzó a llamar a los hospitales y descubrió que en un solo hospital había más soldados que el número total de soldados heridos declarado por el ejército. Para los civiles, los tiempos de espera para las citas médicas se alargaron drásticamente.

Una ciudadana israelí me contó que al principio tenía que esperar mucho tiempo para conseguir una cita porque los médicos habían sido llamados al servicio de reserva y solo quedaban unos pocos para atender a los civiles. Sin embargo, cuando entró en vigor el primer alto el fuego en enero de 2025, los tiempos de espera en los hospitales no se redujeron, según ella, porque muchos médicos habían abandonado Israel.

Los servicios psiquiátricos de Israel se redujeron considerablemente tras un plan de reforma de 2015, lo que los debilitó y los dejó sin preparación para la demanda de emergencia tras el ataque del 7 de octubre. La vulnerabilidad de los servicios psiquiátricos ya se había debatido en un estudio de mayo de 2023. Los psicólogos israelíes describen la sociedad israelí como un «Estado en estado de trauma». El Centro Nacional de Trauma de Israel («Natal») registró un aumento de las llamadas de emergencia de personas que sufrían pánico o pensamientos suicidas cada vez que Israel era atacado con cohetes desde Irán, pero también cada vez que Israel rompía un alto el fuego.

Una confesión del cómico israelí Udi Kagan, que pronunció un monólogo sobre su propio trauma, derivado de la masacre perpetrada por Israel en el campo de refugiados de Jenin, en Cisjordania, en 2002, se hizo viral. Millones de israelíes vieron cómo Kagan bromeaba sobre el hecho de que, en lugar de hablar de sus actos y afrontar su culpa —como reflexión posterior, comentó de pasada: «Por lo que hice allí, no merezco vivir»—, había consumido drogas. Drogas duras e ilegales. La tasa de adicción a las drogas en Israel se disparó durante la guerra. Una trabajadora social israelí me contó que la reclutaron como psiquiatra militar, aunque no tenía formación en atención psicológica. Como psiquiatra militar, tenía que tratar a soldados traumatizados.

El Ministerio de Defensa israelí cuenta con una unidad de rehabilitación que durante la guerra admitió a 22 000 nuevos pacientes, soldados que habían sufrido tanto lesiones físicas como psíquicas. Sobre todo lesiones psíquicas, que los psicólogos israelíes denominaban «lesiones morales»: la participación en un genocidio y el asesinato de niños hacían imposible que estos soldados pudieran vivir consigo mismos. El Ministerio de Defensa israelí anunció un recorte del 30 % en el presupuesto de la unidad de rehabilitación, lo que provocó un conflicto laboral con el personal, ya de por sí sobrecargado.

Infraestructura y vida cotidiana

El sistema de transporte de Israel es otro ejemplo de cómo la guerra ha afectado a los servicios sociales. Decenas de miles de coches importados se oxidaron en los aparcamientos porque muchos hogares que tenían previsto comprar un coche se dieron cuenta de que, al fin y al cabo, no podían permitírselo. El transporte público también se vio muy afectado. La situación de emergencia provocó perturbaciones en el transporte público. Incluso cuando se reanudó el transporte público, subieron los precios, aunque la frecuencia de las líneas nunca volvió a alcanzar los niveles anteriores a la guerra. Un amigo de Jerusalén me contó que el coste de un billete sencillo de autobús aumentó un 60 % durante la guerra, lo que supuso un duro golpe para las familias con bajos ingresos que no tienen coche. La guerra también afectó a la movilidad de la clase alta, ya que el aeropuerto se cerró en varias ocasiones y muchas aerolíneas suspendieron sus vuelos a Israel.

Aunque, en conjunto, los indicadores económicos, como el mercado de valores, el producto interior bruto y la fortaleza de la moneda israelí, no reflejaban una catástrofe, la realidad para la población local era muy diferente. El coste de la vida se disparó, especialmente en lo que respecta a los gastos básicos, como los alimentos. Debido a la interrupción de las importaciones, el puerto meridional de Eilat quedó inactivo como consecuencia del bloqueo del mar Rojo por parte de los hutíes y acabó quebrando. Dado que la agricultura en los asentamientos abandonados se había paralizado en gran medida, los trabajadores migrantes emigraron en gran número, mientras que a los trabajadores palestinos de la Franja de Gaza y Cisjordania se les denegó la entrada, muchos trabajadores del transporte y los servicios fueron reclutados para el servicio de reserva y los clientes extranjeros de productos agrícolas israelíes boicotearon a Israel. Todos los artículos del supermercado se encarecieron. Las cifras oficiales de inflación no reflejaban el aumento del coste de la vida, ya que el índice de precios al consumo, que se utiliza para calcular la inflación, se ve muy influido por los costes de la vivienda. Por primera vez en más de una década, los precios inmobiliarios tienden a bajar porque los compradores no pueden permitirse la compra de inmuebles y los vendedores no tienen más remedio que bajar los precios, además de por la emigración (véase más abajo).

En septiembre de 2025, el Tribunal de Cuentas de Israel publicó un informe demoledor que revelaba que el frente interno de Israel no estaba preparado para una situación de emergencia. La presión internacional y los boicots, el coste de la guerra y la mano de obra retirada para el servicio de reserva provocaron una «tormenta perfecta» que destruyó el sistema social de Israel. El Gobierno creó un foro interministerial que, aunque celebró un total de 27 reuniones durante los tres primeros meses de la guerra, no llegó a tomar ninguna decisión. El Gobierno no reclutó mano de obra para organizar y atender a la población civil durante la guerra (solo se contrató a dos nuevos empleados), ni elaboró planes y estrategias para ayudar a las personas que tuvieron que abandonar sus hogares o perdieron sus puestos de trabajo, ni prestó apoyo a los servicios públicos durante la guerra. No coordinó las medidas civiles durante la guerra y dependió en gran medida de grupos voluntarios de la sociedad civil.

Drogas y policía

La combinación de estos factores tuvo un impacto directo en la salud de los israelíes. Dado que el sistema sanitario funcionaba de forma esporádica, especialmente en el ámbito de la salud mental, miles de israelíes buscaron ayuda en las drogas ilegales y la adicción a las drogas se extendió por Israel como una plaga. Un tercio de la población israelí afirmó en una encuesta que necesitaba tratamiento psicológico. Por primera vez desde la fundación de Israel, la esperanza de vida disminuyó en 2024.

Merece una mención especial la policía. Incluso antes del genocidio, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, fundó la «Guardia Nacional», una milicia de matones armados de extrema derecha, y la utilizó para aterrorizar a las fuerzas de izquierda y de la oposición en Israel. Mientras tanto, la policía normal de Israel se vio socavada. Los funcionarios fueron ascendidos más por su lealtad que por sus méritos. Mientras la tasa de criminalidad en Israel se disparaba, la policía se dedicaba a reprimir las protestas. La abogada Ann Suciu y el académico Nevo Spiegel se encuentran entre quienes argumentan que la policía israelí ya no funciona como fuerza policial y debe reconstruirse desde cero. El año 2025 fue también el más mortífero para las mujeres en la historia de Israel, con 46 mujeres asesinadas.

Emigración

La crisis social que he descrito aquí es grave, pero no es la peor de la historia de Israel. Ha habido épocas anteriores en las que los gastos de guerra han afectado negativamente al nivel de vida y han provocado crisis financieras, desempleo e hiperinflación. Sin embargo, en esos casos anteriores, la opinión pública israelí consideraba la crisis como un revés temporal que se podía superar. Los gobiernos prometían adoptar mejores medidas políticas y el sufrimiento se presentaba como una movilización nacional y un sacrificio por el interés colectivo (judío). Cuando la opinión pública no estaba convencida de las promesas del gobierno, protestaba, como por ejemplo en las protestas sociales de 2011-2012. Sin embargo, esta vez la reacción de la opinión pública fue muy diferente.

¿Qué podía salir positivo para la opinión pública israelí de esta crisis?

Durante el genocidio de Gaza, Israel impidió a los periodistas internacionales informar desde Gaza y mató a más de 250 periodistas, más que en cualquier otro conflicto moderno, incluida la Segunda Guerra Mundial. Todos los medios de comunicación israelíes se abstuvieron de entrevistar a palestinos, con la excepción del periodista Ohad Hemo, que, rodeado de soldados israelíes fuertemente armados, daba botellas de agua a palestinos hambrientos si estaban dispuestos a decir «Fuck Hamas» ante la cámara.

De ello se puede concluir que los israelíes saben que las sanciones, que ya están afectando a Israel, la retirada de inversiones internacionales, la reticencia de los turistas a visitar Israel, la exclusión de Israel de los acuerdos internacionales y comerciales, y los millones de personas que se han sumado al movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS) en todo el mundo, solo empeorarán cuando se haga pública toda la magnitud de las atrocidades cometidas por Israel en Gaza.

¿De qué sirve manifestarse? Si Netanyahu es destituido, ningún político podrá retroceder en el tiempo y devolver la vida a los muertos. Un genocidio es también un suicidio, a nivel colectivo.

Por eso, los israelíes que reconocen los signos de los tiempos votan con los pies y emigran en masa. Un informe de la Oficina Central de Estadística muestra que las familias de clase media con un nivel educativo más alto y con hijos son las primeras en abandonar el país. Se desconoce el alcance total de la emigración, ya que muchos de los que abandonan el país mantienen una dirección en Israel y están registrados en los servicios sociales para dejar abierta la posibilidad de regresar. Solo se contabilizan como emigrantes aquellos que se han ido durante más de un año y no han regresado, pero las estimaciones del número total de israelíes que han abandonado el país sin intención de volver oscilan entre 200 000 y medio millón.

Además, la mayoría de los israelíes no pueden simplemente hacer las maletas y marcharse. Lastrados por las obligaciones familiares y personales, por la falta de habilidades comercializables y de contactos en el extranjero, existe una brecha entre el número de israelíes que piensan en emigrar (casi el 40 %) y los que realmente compran un billete. Solo una minoría de los israelíes tiene un segundo pasaporte. Los que se quedan son los que tienen menos opciones. Mis amigos me cuentan cómo están sintiendo los efectos de la emigración: tiempos de espera más largos para las citas médicas, porque muchos médicos se han ido; abandono de los estudios o imposibilidad de matricularse, porque los mejores profesores se han ido; y ¿qué valor tiene un título universitario de una universidad que está sujeta a un boicot académico generalizado?

Conversaciones con los que se quedan

Intento mantener el contacto con amigos en Israel, pero las conversaciones son cada vez más tristes. «¿Por qué te quedas?», les pregunto, y la respuesta es «No puedo irme», nunca «No quiero irme». Les pregunto: «¿Se recuperará Israel de esta crisis?», y la respuesta es: «Israel está acabado».

Solo los fanáticos religiosos de derecha siguen aferrándose a la esperanza de que Dios cambie la situación de Israel. Un miembro de mi familia que pertenece a este grupo me dijo que Trump no dejará que Israel caiga. Le pregunté qué pasaría si Estados Unidos dejara de apoyar a Israel, redujera la financiación del ejército israelí y disminuyera su disposición a enviar tropas estadounidenses a Oriente Medio para ayudar a Israel. Me respondió: «Si Estados Unidos no nos ayuda, China se convertirá en nuestro nuevo aliado». Si los israelíes apuestan por eso, no es de extrañar que la mayoría haya perdido la esperanza.

Este es el posicionamiento de la Associació Catalana de Jueus i Palestins, leída al final de la jornada:

Junts ACJP nace de un encuentro de personas palestinas de la Comunitat Palestina de Catalunya y personas judías en Catalunya a raíz de la operación Plomo Fundido sobre Gaza a finales de 2008 principios de 2009 en que Israel asesinó a 1400 personas.

Rápidamente vimos que compartíamos la misma visión política de la situación de Palestina.

“Israel” es el último  ejemplo de colonialismo de asentamiento (Settler Colonialism)  en que un país imperialista pretende por la fuerza establecer una colonia en un territorio ajeno, eliminando o expulsando a la población indigena. En este caso particular, aunque la colonia la crea el imperio británico, está poblada, al principio, mayoritariamente por gente judía de Europa del Este.

No se trata de un conflicto religioso, pues en el Imperio otomano, en el que se situaba Palestina, los tres monoteísmos, judaismo, cristianismo e Islam, convivieron por lo general de manera pacífica.

Tampoco es un conflicto “étnico”. Los judíos no constituían un único “pueblo”, menos aún una “nación”, sino una población diversa unida por una misma religión, el judaismo, y establecida desde la Antigüedad en la cuenca mediterránea. Más tarde se extendió por toda Europa y más allá, en parte mediante conversiones. Por lo tanto, no constituía una realidad “étnica”, sino religiosa y cultural diversa. 

Fundamos esta asociación, en la que decidimos trabajar juntas, personas palestinas y judías, porqué pensamos que se necesitaba llevar a cabo una tarea a la vez política y educativa. Queremos ayudar a desmontar el relato sionista dominante sobre Palestina e Israel aquí en Catalunya, romper tópicos y prejucios existentes tanto sobre la cultura y las personasjudias con toda su diversidad  (“ tienen todo el dinero y manipulan el mundo”) como sobre el Islam y los movimientos de liberación palestinos (“son todos unos terroristas”), después de cinco siglos de hegemonía de la Iglesia católica.

Queremos también desmontar el mito de que Israel es un modelo de éxito para cierto sector del independentismo catalán.

Para nosotros, es esencial diferenciar entre el SIONISMO y el JUDAÍSMO.

El sionismo es una  doctrina politica que nace hacia finales del siglo XIX cuyo proposito es establecer un estado-nación europeo en el corazón del mundo árabe y musulmán. Esto concuerda con el interés del imperialismo británico y francés consistente en hacerse con los despojos del Imperio otomano, así como limitar la imigración de los judíos del este de Europa.

El sionismo aparece en una época que es testigo del auge del colonialismo europeo  y de nuevos movimientos nacionalistas en el Este de Europa, ambos fuente de inspiración para la doctrina sionista. También es el momento en que la policia tsarista publica un panfleto antisemita, “Los Sabios de Sion”, para desviar la atención de la población hacia el chivo expiatorio que representan los judios, que culminará en ua serie de pogromos en Ucrania, provocando la migración de miles de judios hacia Occidente.     

Es de notar que una corriente del protestantismo, principalmente anglosajón, muy influyente en los círculos de poder británicos, considera necesario juntar a todos los judios en “la Tierra Santa” para propiciar el advenimiento del mesías y el apocalipsis.

El fundador del sionismo es Teodor Herzl, un periodista vienés que cubre el “affaire Dreyfus” en Francia.  Es un judío burgués asimilado y no religioso.

Promueve la creación de un Estado judío, transformando así una religión milenaria en un nacionalismo moderno, porque según el, hay un techo de cristal que no permite a los judios europeos alcanzar los puestos de poder y responsabilidad en la sociedad.

Sin embargo, los judíos del mundo viven situaciones muy diversas, según su origen geográfico y su clase social. Muchos siguen todavía las tradiciones religiosas de sus antepasados. En Occidente, muchos viven también como ciudadanos de sus respectivos países a los que no piensan abandonar, y muchos otros están comprometidos en la lucha contra la opresión y por la emancipación de la clase obrera junto con sus conciudadanos, tradición con la que muchos de los miembros de Junts ACJP nos sentimos identificados.

El sionismo nunca fue una solución a la persecución de los judíos o a las políticas antisemitas europeas. No ha intentado enfrentarse a estas situaciones, sino que  ha dado por bueno el argumento según el cual los judíos forman un cuerpo ajeno a la nación y, por lo tanto, no pueden asimilarse. Al contrario, deben crear su propio estado, un estado judio. Es un postulado que adopta la misma visión que los antisemitas europeos, es decir, racista. Tampoco intentaron ayudar a las personas judías perseguidas por los nazis. Es más, se opusieron al boicot de Alemania y llegaron a un acuerdo comercial con ellos. 

Pronto el sionismo se pone al servicio del imperio británico en su proyecto de conquista de la Asia occidental (“Oriente Medio”) para dividir y reprimir brutalmente al pueblo árabe y controlar las rutas comerciales y los recursos naturales de la zona. Después de la segunda guerra mundial, EEUU toma el relevo como valedor del estado sionista  recién creado.

Hoy en dia, el supremacismo sionista se traduce en incontables leyes, entre ellas una Ley fundamental del Estado que postula que solo el “pueblo judío” tiene derecho a la autodeterminación sobre la tierra de Palestina. 

Por ello, el antisionismo es el fundamento de nuestra acción como Asociación.

Desde el principio, hemos formado parte del movimiento de Solidaridad con Palestina en Catalunya y en el Estado Español. Muy pronto nos adherimos a la campaña BDS -Boicot, Desinversión y Sanciones- nacida en la sociedad civil palestina en 2005, y en 2015 participamos en la creación de la Coalició Prou Complicitat amb Israel formada por más de 15 organizaciones de la sociedad civil catalana, entre ellas la Comunitat Palestina de Catalunya, para llevar a cabo la campaña. En 2023 la campaña obtuvo un éxito notable cuando la alcaldesa de Barcelona suspendió las relaciones de hermanamiento con Tel Aviv.  

Desde octubre 2023, con la intensificación del genocidio ya en curso, Junts ACJP hemos aumentado nuestra participación en el movimiento de solidaridad para, entre otras cosas, denunciar las complicidades institucionales y empresariales catalanas, españolas y europeas con Israel.

De allí la organización de este acto dedicado a la Noche de los Cristales Rotos, con el doble objetivo de comprender y denunciar las complicidades de la Republica Federal Alemana con el Estado Sionista y, a la vez, ofrecer un relato alternativo sobre los eventos históricos sufridos por la población judía europea y llamar la atención sobre las similitudes con el tratamiento del pueblo palestino, algo que también hicimos el año pasado en el aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz.

Junts ACJP también participó el el primer congreso antisionista judío organizado en Viena en mayo de 2025, y el año anterior en un encuentro en París donde numerosos grupos judíos antisionistas decidieron crear una coordinación europea llamada European Jews for Palestine. También participamos en el movimiento judío antisionista global que surgió y cobró fuerza después de octubre 2023, sobre todo en EEUU, enfrentándose de manera visible al poder político y económico pro-Israel..

Y así seguiremos hasta la liberación de Palestina, del río al mar, que implica la descolonización o desionización del estado actual llamado Israel como condición previa a cualquier solución justa, es decir el desmantelamiento del aparato jurídico y político vigente,, y la aplicación efectiva del derecho al retorno de los refugiados. Subrayamos también que no puede haber ninguna “solución” sin la participación plena del pueblo palestino, incluidos todos sus componentes, tanto en Palestina como en la diaspora.

Visca Palestina lliure

[català][castellano]

9 November 2025 at 9:30 – 13:30

La Llealtat Santsenca Carrer d’Olzinelles, 31, Barcelona

At this event, we will be looking at what actually happened on the night of 9 to 10 November 1938. These events are generally known here as Kristallnacht in German, but writer and translator Erica Fischer will explain why it would be more appropriate to refer to them as Reichspogromnacht.

Leading from there, Iris Hefets, an Israeli psychoanalyst and activist living in Berlin, will examine the relationship between Germany’s Nazi past and its unambiguous support for the Zionist and genocidal state of Israel. She will also explain the reasons for the fierce repression it exercises against the Palestine solidarity movement, including against anti-Zionist Jews.

Following the two presentations, two simultaneous workshops will give eveyrone the chance to discuss the issues more thoroughly.

We will also hear from Palestinian analyst Mohammed Ha Marsha about the current situation in Palestine, and how yesterday’s persecution of Jews is now being replicated with genocidal attacks on Gaza and the destruction of towns and villages perpetrated by settlers in the West Bank.

Finally, we will outline the main principles and activities of the Catalan Association of Jews and Palestinians before concluding the event with some songs of resistance that we hope will inspire us to continue the long and bitter struggle against fascism and genocide.

Erica Fischer. Born in England, she grew up in Austria and currently lives in Barcelona after having lived in Berlin for thirty years. She is a writer and translator. Her documentary narrative Aimée & Jaguar (1994) has been translated into some 20 languages, including Spanish.

Iris Hefets. Born in Israel, she left the country in 2002 for political reasons. She is a member of Jüdische Stimme (Jewish Voices for a Just Peace in the Middle East) and works as a psychoanalyst in Berlin.

Mohammed Hamarsha. Resident in Barcelona, he is a member of the Palestinian Community of Catalonia and the Palestinian think tank Al-Shabaka. As a journalist, he has worked for various international media outlets and organisations and specialises in geopolitical issues in both the Middle East and Latin America.

——————————————————————————————————————

Presentation

Talks

What did really happen on the night of 9 to 10 November 1938? Erica Fischer

Germany: A failed or incomplete Nazi project? Iris Hefets

(English and Catalan simultaneous translation will be provided during the whole event)

Discussion and debate workshops

Two simultaneous workshops, one with Erica and the other one with Iris, to explore the topics covered in the lectures in greater depth.

Coffee break

Plenary session: What now?

Brief report from each workshop

Palestine today Mohammed Hamarsha

ACJP What we stand for

Closing session

Reading of the Warsaw Ghetto Uprising declaration

Live music: traditional protest songs with Juny Siva

Farewell

[català][english]

9 de noviembre de 2025 de 9:30 a 13:30

La Llealtat Santsenca Carrer d’Olzinelles, 31, Barcelona

En esta oportunidad, analizaremos lo que pasó en realidad durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938. Estos hechos se conocen aquí como La noche de los cristales rotos, pero la escritora y traductora Erica Fischer nos explicará porque seria más apropiado hablar de Reichspogromnacht (La noche de los pogromos del Reich).

A partir de aquí, Iris Hefets, psicoanalista y activista israelí residente en Berlín, examinará la relación que existe entre el pasado nazi de Alemania y su apoyo sin ambages al Estado sionista y genocida de Israel. Además explicará las razones de la represión feroz que ejerce contra el movimiento de solidaridad con Palestina, judíos antisionistas incluidos.

Después de las dos ponencias, dos talleres simultáneos nos darán la oportunidad de debatir los temas expuestos en grupos más pequeños.

Veremos también con el analista palestino Mohammed Ha Marsha cual es la situación en estos momentos en Palestina, y como las persecuciones de ayer contra los judíos se reproducen ahora con ataques genocidas en Gaza y la destrucción de pueblos y aldeas perpetradas por los colonos en Cisjordania.

Finalmente, expondremos los principios y líneas de acción principales de l’Associació Catalana de Jueus i Palestins Junts antes de concluir el acto con algunas canciones de resistencia que nos inspiran a seguir la larga y amarga lucha contra el fascismo y el genocidio.

Erica Fischer. Nacida en Inglaterra, creció en Austria y vive actualmente en Barcelona después de haber vivido treinta años en Berlín. Es escritora y traductora. Su narrativa documental Aimée & Jaguar (1994) fue traducida a unas 20 lenguas, incluida el castellano.

Iris Hefets. Nascida en Israel, abandonó el país en 2002 por motivos políticos. Es miembro de Jüdische Stimme (Voces judías por una paz justa en oriente próximo) y trabaja como psicoanalista en Berlín.

Mohammed Hamarsha. Residente en Barcelona, miembro de la Comunitat Palestina de Catalunya y del think tank palestino Al-Shabaka. Como periodista ha trabajado para diferentes medios y organizaciones internacionales y se ha especializado en temas de geopolítica tanto en Oriente medio como de América Latina.

——————————————————————————————————————

Presentación

Ponencias

¿Que pasó realmente en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938? Erica Fischer

Alemania: ¿Un proyecto nazi fallido o incompleto? Iris Hefets (en inglés con traducción simultánea en catalán)

Talleres de discusión y debate

Dos talleres simultáneos, uno con Erica, el otro con Iris para profundizar en los temas tratados en las ponencias.

Pausa café

Plenaria: ¿Y ahora qué?

Breve informe de cada taller

Palestina hoy Mohammed Hamarsha

Objetivos y demandas de ACJP

Cierre

Lectura de la declaración del Levantamiento del gueto de Varsovia

Música en directo: canciones de protesta tradicionales con Juny Siva

Despedida

[castellano][english]

9 de novembre de 2025 de 9:30 a 13:30

La Lleialtat Santsenca Carrer d’Olzinelles, 31, Barcelona

En aquesta oportunitat, analitzarem allò que va passar en realitat durant la nit del 9 al 10 de novembre de 1938. Aquests fets solen ser coneguts aquí com La nit dels vidres trencats, però l’escriptora i traductora Erica Fischer ens explicarà perquè seria més apropiat anomenar-los Reichspogromnacht (La nit dels pogroms del Reich).

A partir d’aquí, Iris Hefets, psicoanalista i activista israeliana resident a Berlín, examinarà la relació que existeix entre el passat nazi d’Alemanya i el seu suport sense ambages avui a l’Estat sionista/genocida d’Israel. A més, explicarà les raons de la repressió ferotge que exerceix contra el moviment de solidaritat amb Palestina, jueus antisionistes inclosos.

Després de les dues ponències, dos tallers simultanis ens oferiran l’oportunitat de debatre els temes exposats en grups més petits.

Veurem també, amb l’analista palestí Mohammed Ha Marsha, quina és la situació en aquests moments a Palestina, i com les persecucions d’ahir contra els jueus es reprodueixen ara amb els atacs genocidiaris a Gaza i la destrucció de pobles i aldees perpetrada pels colons a Cisjordània.

Finalment, exposarem els principis i les principals línies d’actuació de l’Associació Catalana de Jueus i Palestins abans de concloure l’acte amb algunes cançons de resistència ens inspiraran a seguir la llarga i amarga lluita contra el feixisme i el genocidi.

Erica Fischer. Nascuda a Anglaterra, crescuda a Àustria, actualment viu a Barcelona després de 30 anys a Berlín. És escriptora i traductora. La seva narrativa documental Aimée & Jaguar (1994) s’ha traduït a uns 20 idiomes, incloent-hi el castellà.

Iris Hefets. Nascuda a Israel, el va abandonar el 2002 per motius polítics. Pertany a Jüdische Stimme (Veus Jueus per a una Pau Justa a l’Orient Pròxim) i treballa com a psicoanalista a Berlín.

Mohammed Hamarsha. Resident a Barcelona, membre de la Comunitat Palestina i del laboratori d’idees palestí Al-Shabaka. Com a periodista ha treballat amb diferents mitjans i organitzacions internacionals especialitzant-se en temes de geopolítica tant a l’Orient Mitjà com a Amèrica Llatina.

——————————————————————————————————————

Presentació

Ponències

Què hi va passar realment a la nit del 9 al 10 de novembre de 1938 a Alemania? Erica Fischer

Alemània: Un projecte nazi fallit o incomplet? Iris Hefets (en anglès amb traducció simultània al català)

Tallers de discussió i debat

Dos tallers simultanis, un amb l’Erica, l’altre amb l’Iris, per aprofundir els temes tractats a les ponències.

Pausa cafè

Plenària: I ara què?

Breu informe de cada taller

Palestina avui Mohammed Hamarsha

Els objectius i demandes d’ACJP

Cloenda

Lectura de la declaració de l’aixecament del ghetto de Varsòvia

Música en directe: cançons protesta tradicionals amb Juny Siva

Comiat

Més de vuitanta anys després de l’aixecament del gueto de Varsòvia el 19 d’abril de 1943, quan ja no queda viu cap dels participants, molta gent continua plantejant-se la pregunta: com és possible que els jueus europeus no van oposar una resistència més generalitzada i més prompta al seu anorreament sistemàtic pels nazis?

De fet, aquesta és precisament la pregunta que ja es van fer diverses persones jueves en aquells moments. L’octubre de 1942, després que els alemanys ja s’havien emportat quasi tres-cents mil jueus i jueves de Varsòvia cap a la mort de forma ordenada -i pràcticament sense problemes, tenint en compte l’envergadura de l’operació-, Emmanuel Ringelblum, l’encarregat de documentar la vida (i la mort) dins el gueto, es turmentava amb aquest dubte: “Hauríem d’haver sortit corrents al carrer, haver calat foc a tot, haver enderrocat els murs i haver-nos escapat a l’Altre Costat. Els alemanys haurien pres la seva revenja. Hauria costat desenes de milers de vides, però no pas 300.000. […] Per què no vam resistir quan van començar a traslladar 300.000 jueus de Varsòvia? Per què ens vam deixar ser duts com anyells a matar?”1

Aquesta frase bíblica, “com anyells duts a matar”, del salm 44, ressona des d’aleshores com un leitmotiv a les reflexions angunioses de no pocs jueus.

Abans d’examinar aquest interrogant més a fons, però, convé d’introduir-hi un matís, ja que la premissa en què es base no és del tot exacta. Tant abans com després d’aquesta revolta, sens dubte la més transcendent, es van produir diversos actes de resistència col·lectiva, en certs casos armada, a altres guetos i fins i tot dins mateix d’alguns dels campaments d’exterminació.

Cal mencionar, també, els grups que van unir-se als partisans que lluitaven als territoris ocupats pels alemanys, així com altres formes de rebel·lió més passives o individuals, com ara les fugides del gueto, les escapades dels trens durant el trajecte cap a les cambres de gas, o els intents de fer-se passar per aris o d’amagar-se entre la societat fora dels guetos.

A més, retrocedint una mica més en el temps, es veu com ja des de finals del segle dinou moltes persones jueves es van implicar de ple en el combat contra l’ascens de l’antisemitisme, del feixisme i del nazisme als països on vivien. També van constituir fins a un 10 per cent de les Brigades Internacionals durant la Guerra Civil Espanyola, considerada l’última oportunitat de parar el feixisme, encara que en la majoria dels casos no hi van participar en tant que jueus, sinó com a membres d’organitzacions laics que defensaven valors universals com ara la democràcia o el socialisme.

Tot això no obstant, si ens centrem en Polònia, on els nazis van liquidar gairebé tota la població jueva de més de tres milions, plantejar la pregunta encara avui conserva bona part del seu sentit.

Per què tan poca resistència?

Evidentment no hi ha una resposta senzilla. Una de les explicacions més freqüents invoca una combinació d’engany i autoengany. Els nazis van fer tots els possibles per amagar les seves intencions, sembrant falses esperances, introduint divisions entre la població (se salvarien les persones productives), prometent reassentaments amb noves oportunitats i arribant fins a organitzar l’enviament de postals i cartes de jueus contant les meravelles de les seves noves destinacions. En tals circumstàncies, es feia de mal creure l’enormitat d’allò que denunciaven les publicacions clandestines dins els guetos basant-se en testimonis d’escapats dels campaments o en informacions proporcionades per la resistència polonesa. “Això no podria pas passar aquí”.

Un altre factor important era l’aïllament, no solament la segregació relativa dels jueus de la resta de la societat abans de l’ocupació, seguida de la separació física total amb la implantació dels guetos després, sinó el fet de no comptar amb cap referent o suport extern, com ara un govern o un moviment organitzat en una altra part.

Dins el gueto, la policia jueva exercia un fort control i executava les ordres dels alemanys, transmeses a través del Judenrat, o Consell Jueu, esperonada per ofertes d’immunitat o sota pena de càstigs severs en cas d’incompliment. Els alemanys tampoc no s’estaven de fer servir amenaces esfereïdores alternades amb els escarments més brutals, unes vegades selectius, d’altres totalment arbitraris.

Algunes explicacions cerquen raons més de fons i parlen d’una tradició d’adaptació, d’evitar “provocacions”, de minimitzar els danys. Al gueto, aquesta actitud hi era encarnada pel Judenrat, compost sobretot per elements de la comunitat que s’ho havien apostat tot a la cooperació amb l’administració alemanya.

Canvi de mentalitat

Va ser sobretot una part de la gent jove qui va rompre amb aquesta “tradició”. “Per als laics moderns la tradició jueva de martiri, kiddush ha-shem [literalment, santificació del nom (de déu)], era la representació paradigmàtica del destí de la Diàspora contra el qual es rebel·laven”.2

Al començament, bona part de la població del gueto considerava aquest jovent irresponsable i els contemplava amb escepticisme o por. Tanmateix, a mesura que l’Organització Jueva de Combat (ŻOB), formada per diferents grups polítics d’esquerra, tant sionistes com antisionistes, anava eliminant alguns dels policies i col·laboracionistes més odiats, el seu prestigi i el seu suport creixien, mentre que els del Judenrat minvaven, fins a tal punt que el seu president va confessar als alemanys: “No tinc cap poder dins el gueto. Una altra autoritat regeix aquí”.3

Va ser en bona mesura aquest canvi que va permetre a la ŻOB preparar-se per l’enfrontament final. Amb gran dificultat se les va enginyar per obtnir algunes armes. Al mateix temps, va convèncer milers de persones que construïssin refugis subterranis que els oferissin alguna protecció a elles també. Notem, de passada, que una situació tan extrema com aquesta no havia esborrat les diferències de classe, així que “els jueus benestants van gaudir de búnquers notablement més luxosos que els dels pobres”.4

Cal tenir en compte que en aquell moment el 85% dels jueus que hi havia hagut en el gueto ja eren morts -uns 265.000 als camps d’extermini, la resta dins el mateix gueto, de gana, de malalties contagioses o afusellats- i que dels setanta o vuitanta mil que hi quedaven, la meitat s’havien registrat amb les autoritats, mentre que l’altra meitat s’havia passat a la clandestinitat.

L’acte final

Quan els nazis van entrar en el gueto el 19 d’abril de 1943, vigília de la pasqua jueva, per començar a deportar aquest 15% restant, van topar amb els grups armats que els estaven esperant i es van haver de replegar. Naturalment, malgrat la sorpresa inicial, no van trigar gaire a tornar-hi i es van dedicar sense miraments a la tasca de liquidar els que hi romanien. Van interrompre el subministrament d’aigua, gas i electricitat, van calar foc a tots els edificis i van introduir fum a la xarxa subterrània de refugis i clavegueram.

Quan l’operació va concloure el 16 de maig, amb la voladura de la Gran Sinagoga com a punt final (“un inoblidable homenatge al nostre triomf sobre els jueus”),5 uns 57 mil jueus havien estat capturats o morts -executats, cremats als incendis o enterrats per la runa dels edificis ensorrats-, i uns cinc o sis mil s’havien escapat (dels quals la majoria, però, van ser capturats després). Unes poques desenes de membres de la ŻOB, incloent-hi Zivia Lubetkin, una de les fundadores, i Marek Edelman, un altre dels líders (de qui tornarem a parlar més endavant), van sobreviure i van poder sortir del gueto a través de les clavegueres. L’estiu de 1944, alguns d’aquests van poder participar en la insurrecció de Varsòvia dirigida per l’exèrcit nacional polonès, el qual els havia donat armes per utilitzar en el seu aixecament de l’any anterior.

Per la seva banda, segons l’informe de Jürgen Stroop, general del cos d’elit Waffen-SS, enviat específicament per posar fi a la resistència, els alemanys (i les tropes d’altres nacionalitats que els ajudaven) van sofrir 17 morts i 93 ferits, encara que altres fonts donen xifres bastant més altes.

Com es pot avaluar, doncs, aquesta reacció, contundent si bé tardana?

El significat de l’aixecament: ¿una gesta confessional, ètnica, nacional…

En opinió de Raul Hilberg, l’historiador més destacat de l’Holocaust, aquest enfrontament no va tenir cap conseqüència pel que fa al desenvolupament posterior del procés de destrucció. Dins la història jueva, però, la batalla va representar una veritable revolució, car després de dos mil anys d’una política hegemònica de submissió la roda es va girar i els jueus tornaven a emprar la força per a defensar-se.

Efectivament, els jueus -uns quants centenars d’homes i dones joves, si més no- van emprar la força, la violència, les armes… i ho feren amb tota legitimitat. Des de llavors, gairebé ningú no ha posat en dubte la seva justificació. Ara bé, sí cal qüestionar si aquesta legitimitat és “transferible”, com va proposar, per exemple, Yisrael Gutman, antic historiador principal de Yad Vashem, el centre israelià dedicat a l’Holocaust amb la missió de “salvaguardar la memòria del passat i transmetre el seu significat a generacions futures”.6 Segons ell, “la revolta del gueto de Varsòvia… es va convertir en un símbol per a aquells que van lluitar per la independència d’Israel”.7 O, en paraules de Dina Porat, historiadora principal de Yad Veshem, “una font d’orgull per als supervivents i per a tota la nació jueva”.8

Un altre que va voler apropiar-se d’aquesta feta en benefici del projecte sionista és l’exviceprimer ministre d’Israel Abba Eban, per a qui “[l]a força més positiva que va sorgir de les cendres de l’Holocaust va ser el ‘nou jueu’ – el jueu que ja no acceptaria de forma passiva el seu destí, que lluitaria per sobreviure. […] L’exemple més destacat d’aquesta nova actitud jueva va ser l’aixecament del Gueto de Varsòvia”.9

Vista des d’ara, inquieta la perspicàcia d’un membre de HaShomer HaTzair (Jove Guàrdia, organització sionista “laborista”) que va detectar en una part de la població jueva del gueto l’efecte pervers que el maltractament pot tenir en les víctimes: “Al fons del seu cor hi crema un somni: ser com [els alemanys] – guapos, forts i segurs de si mateixos. Poder donar cops, apallissar i insultar, impunes. Menysprear els altres, tal com els alemanys menyspreen els jueus avui.”10 Imitar els maltractadors “venjant-se” en un boc emissari innocent no és una conseqüència inevitable, però resulta més probable si es promouen els suposats interessos de la pròpia nació per damunt de les de qualsevol altra.

… o internacionalista i universal?

Com afirma Idith Zertal, “nacionalitzar les revoltes del gueto va ser una manera de nacionalitzar la narrativa i treure’n tots els elements contradictoris, no-sionistes…. El fet que les organitzacions paraigua implicades en la rebel·lió incloïen tots els partits polítics va ser minimitzat o ocultat”.11

L’Enciclopèdia de l’Holocaust, editada per Gutman, amb prou feines menciona Marek Edelman, malgrat la importància innegable del seu paper en l’aixecament. El seu llibre12 sobre aquest episodi excepcional, l’únic escrit per un dels protagonistes, fou publicat a Polònia el 1945, però no va aparèixer a Israel fins el 2001. No és inversemblant veure-hi una relació amb el fet que Edelman havia estat membre del Bund, partit socialista jueu laic que s’havia oposat fortament a la política d’emigració cap a Palestina preconitzada pels sionistes, en part per la seva incòmoda similitud amb l’emigració massiva (a qualsevol destinació) proposada com a solució al “problema jueu” pel règim polonès d’abans de la guerra, molt hostil als jueus.

És cert que la majoria dels partits integrats en la ŻOB eren sionistes (més o menys “d’esquerra”) i que el seu comandant en cap, Mordecai Anielewicz, de només 24 anys, pertanyia a HaShomer HaTzair. No obstant això, la ŻOB concebia la seva lluita dins del marc d’una lluita més àmplia contra el nazisme, en comú amb altres, mentre que la Unió Militar Jueva (ŻZW), composta fonamentalment de partits sionistes de dretes, amb un enfocament estrictament nacionalista, es va mantenir apart.

Així, la famosa proclamació emesa per la ŻOB el 23 d’abril de 1943, adreçada, més enllà del gueto als “polonesos, ciutadans, lluitadors per la llibertat”, rebutja emfàticament la particularitat del seu combat: “S’està lliurant una batalla per la vostra llibertat tant com per la nostra. Per l’honor i la dignitat humans, cívics i nacionals, tant les nostres com les vostres”.13

Rellevància per a una altra resistència

Però si la revolta del gueto de Varsòvia contra el programa exterminador dels nazis no es pot emprar per justificar ni excusar de cap manera l’expropiació, l’opressió ni, menys encara, el genocidi en curs del poble palestí de part de l’Estat d’Israel, tal vegada sí pot proporcionar una comparació vàlida que vindicaria la resistència dels palestins i palestines contra aquesta persecució implacable.

L’aniquilació sistemàtica de sis milions de persones jueves i romanís per la seva classificació com a raça inferior és un cas paradigmàtic de genocidi. Tanmateix, n’hi ha hagut d’altres, tant abans com després, cada un amb les seves característiques específiques, i aquest no pot ser l’única vara de mesurar per qualificar una política i una pràctica de genocidi.

La neteja ètnica, els càstigs col·lectius, l’ocupació i l’apropiació de terres, l’opressió i la persecució, igualment metòdiques, portades a terme per l’Estat israelià (o el protoestat que el va precedir) són fets que, si se’ls apliquessin els mateixos criteris, legitimarien a bastament una resistència palestina, no pas contra “els jueus”, sinó contra l’Estat que pretén, fal·laçment, parlar i actuar en el seu nom. I si mai hi havia cap dubte al respecte, la conducta desbocada de l’entitat sionista després del 7 d’octubre de 2023 l’esborrat per complet.

I és així que ho va veure Marek Edelman. L’any 2002, tot presentant-se com a “antic Sots-Comandant de l’Organització Militar Jueva a Polònia i un dels dirigents de la Insurrecció del Gueto de Varsòvia”, va adreçar una carta a “tots els dirigents de les organitzacions militars, paramilitars i guerrilleres palestines”.14 És a dir, tractant-los d’aquesta manera “de tu a tu”, reconeixia implícitament la legitimitat de llur lluita. El fet que en aquesta carta “es permet la llibertat” de criticar, amb gran respecte, algunes accions d’aquesta resistència (concretament els atemptats suïcides contra la població civil), no fa sinó reforçar aquest reconeixement.

Esdevingut cardiòleg de professió, Edelman va establir contacte amb Mustafa Barghouti, president de la Unió de Comitès Palestins d’Ajuda Mèdica, i va donar suport a Marwan Barghouti, un dels líders de les dues intifades, condemnat a cinc penes de cadena perpètua en un judici polèmic.

A diferència d’alguns dels altres supervivents de la ŻOB, que van fundar un quibuts amb el nom de Lohamé ha-Guetot, els Combatents del Gueto, Edelman va romandre tota la vida a Polònia, mantenint sempre una actitud crítica i independent. En ocasió del 45 aniversari de l’aixecament, es va negar a participar en la commemoració oficial al costat de les autoritats estalinistes de Polònia i dels dignataris sionistes vinguts d’Israel, estimant-se més assistir a una cerimònia alternativa en honor a dos dirigents del Bund assassinats per ordre d’Stalin durant la guerra. Com va sentenciar: “Ser jueu vol dir estar sempre amb els oprimits i mai amb els opressors”.

Avui, sembla que la majoria de les persones que viuen a Israel i als territoris ocupats i que s’identifiquen com a jueves no se senten interpel·lades per aquesta màxima, ni per la de Dionisio Uchu Inca Yupanqui, utilitzada més tard per Engels, segons el qual “un poble que n’oprimeix un altre no pot ser lliure”. Fora d’allà, en canvi, el nombre de jueves i jueus que qüestionen no solament les polítiques del govern israelià de torn, sinó el mateix sionisme com a projecte d’assentament colonial, amb el seu corol·lari de genocidi, no para de créixer, igual que la solidaritat amb el poble palestí.

L’autodeterminació palestina no es pot guanyar només des de l’exterior, però tampoc sense ajuda des de fora. No podem deixar que els palestins lluitin sols, com va passar amb els combatents del gueto de Varsòvia en el seu combat a la desesperada contra un adversari incomparablement més poderós. En un context de genocidi accelerat, hem d’eixamplar i enfortir el moviment de solidaritat per forçar els governs, començant aquí pels de l’Estat espanyol i de Catalunya, a trencar totes les seves relacions -diplomàtiques, econòmiques, comercials, culturals, esportives… – amb Israel.

Cal reconèixer que, fins ara, les múltiples i incessants mobilitzacions a favor del poble palestí no han obtingut resultats efectius més enllà de la retòrica, per a la qual cosa fa falta molta més pressió. Pel que fa al futur immediat, urgeix aconseguir una participació multitudinària en la manifestació estatal convocada a Madrid el 10 de maig per tal que serveixi d’impuls cap a accions encara més massives i més contundents.

Brian Anglo


  1. Citat en Raul Hilberg, The Destruction of the European Jews, Holmes & Meier, Nova York, 1985. ↩︎
  2. Lucy S. Dawidowicz, The War against the Jews 1933-45, Penguin Books, Londres, 1990. ↩︎
  3. Vegeu Yitzhak Zuckerman: The Creation and Development of ŻOB, en Lucy S. Dawidowicz, A Holocaust Reader, Behrman House Inc., West Orange, N.J., 1976. ↩︎
  4. Hilberg, op. cit. ↩︎
  5. Jürgen Stroop, citat en Kazimierz Moczarski, Conversations with an Executioner, 1981. https://en.wikipedia.org/wiki/J%C3%BCrgen_Stroop ↩︎
  6. https://www.milsteinff.org/supported-organizations/american-society-for-yad-vashem-inc/ ↩︎
  7. https://www.myjewishlearning.com/article/warsaw-ghetto-uprising/ ↩︎
  8. https://www.yadvashem.org/remembrance/archive/central-theme/defiance-and-rebellion-during-the-holocaust.html ↩︎
  9. Abba Eban, citat per John Rose a la introducció a Marek Edelman, The Ghetto Fights, Bookmarks, Londres, Chicago, Melbourne, 1990. ↩︎
  10. Shmuel Braslaw, citat per Marcus Barnett, Remembering the Warsaw Ghetto Uprising, Jacobin, 04-19-2017 https://jacobin.com/2017/04/warsaw-ghetto-uprising-anniversary-socialists-radicals ↩︎
  11. Idith Zertal, Israel’s Holocaust and the Politics of Nationhood, Cambridge University Press, 2005. ↩︎
  12. Marek Edelman, The Ghetto Fights, Bookmarks, 1990 ↩︎
  13. En Lucy S. Dawidowicz, A Holocaust Reader, Behrman House Inc., West Orange, N.J., 1976. ↩︎
  14. https://otwarta.org/en/wp-content/uploads/2014/08/To-all-leaders-of-Palestinian-military-organizations.pdf ↩︎

A la tardor de 2024, Junts, Associació Catalana de Jueus i Palestins, amb el suport de SUDS i Servei Civil Internacional, vam organitzar dues jornades sobre la fundació d’un estat-nació “jueu” al cor del Màixriq i les seves conseqüències.

Ara volem posar els vídeos de les ponències a disposició de tothom qui vulgui comprendre millor el sionisme per tal de combatre’l millor.

Bloc 1:

Judaisme o sionisme? – Laurent Cohen, membre de Junts

L’inici del sionisme – Aritz Nafarroa, membre de Junts

Bloc 2:

Oposicions jueves al sionisme i afinitats del sionisme amb l’antisemitisme i l’extrema dreta – Brian Anglo, membre de Junts

Bloc 4:

L’Estat sionista: les seves estructures de poder i com desmantellar-les Itxaso Domínguez, de la Fundación Alternativas, i un membre israelià de Junts

Pots veure altres vídeos de l’associació al nostre canal de Youtube: https://www.youtube.com/@JuntsAcjp

Després d’haver bloquejat l’entrada d’ajuda humanitària a Gaza durant 12 dies, d’haver tallat l’electricitat, necessària per a la producció d’aigua per la dessalinitzadora, condemnant així la població gazauí a la fam, i utilitzant aquesta com a arma de guerra, cosa que constitueix un crim contra la humanitat. Després d’haver expulsat 40.000 persones de Jenine i Tulkarem, en el que constitueix una neteja ètnica en tota regla, és a dir un altre crim contra la humanitat, l’Estat sionista torna a bombardejar Gaza i mata 400 persones en una nit, culpant Hamàs de no haver respectat l’acord subscrit a finals de gener.

Alhora, Netanyahu, cada vegada més qüestionat en el seu propi camp, destitueix el cap del ShinBet, per “falta de confiança” ja que aquest l’estava investigant per corrupció. Encara es pot atorgar la menor credibilitat a aquest govern genocida? On són els governs de la Unió Europea tan diligents a l’hora de condemnar Rússia per la seva invasió injustificada d’Ucraïna? Per què no comencen posant fi a l’acord preferencial amb Israel? Per què el govern espanyol no posa fi d’una vegada a la compravenda d’armes amb Israel? N’hi ha prou ja de paraules buides. Volem actes.

Junts – Associació Catalana de Jueus i Palestins condemna la violació de la treva per part d’Israel i insta les institucions catalanes, espanyoles i europees a exercir tota la pressió necessària per a un alto el foc permanent, la represa de l’ajuda humanitària i que es prenguin totes les mesures per a un reglament just i durador, així com perquè Israel sigui qui pagui la reconstrucció de Gaza.

Mai més per a ningú

[اللغة العربية] [castellano] [english]

MAI MÉS PER A NINGÚ

Després que Israel hagi destruït l’últim hospital del Nord de la Franja de Gaza emportant-se tots els homes més grans de 15 anys. Després de més de 14 mesos de destrucció sistemàtica d’edificis, d’infraestructures, de tots els hospitals i escoles de Gaza. Després de bombardejos sobre la població civil que han deixat 46.000 víctimes comptabilitzades, però que segurament són moltíssimes més, sense comptar les mortes a causa de la gana, del fred, de la manca de medicaments, de l’aigua insalubre. Després dels assassinats de personal sanitari i periodistes perquè no quedi ningú per guarir o donar testimoni. Després de fer tota la població col·lectivament responsable de l’atac del 7/10/23, en paraules dels dirigents de l’Estat sionista. Després de tot això cap persona mitjanament informada i de bona fe no pot negar que aquests fets constitueixen un crim de genocidi contra la població palestina en conjunt.
Quan els dirigents israelians es van presentar a l’ONU amb la infame estrella groga a la solapa fent-se passar per les eternes víctimes del genocidi nazi, intentant justificar així el seu “dret a defensar-se”, que en realitat significa massacrar indiscriminadament civils palestins, assistim a un grotesc exercici de manipulació de la memòria històrica del genocidi nazi perpetrat contra els jueus europeus. Alguns membres de Junts, Associació Catalana de Jueus i Palestins, tenim familiars que van morir en aquesta operació d’extermini, d’altres volem honorar la memòria de totes aquestes víctimes, així com la de les víctimes palestines. Això no obstant, tenim clar que la lliçó que cal treure de la història no és reivindicar un exclusivisme del patiment o, pitjor encara, omplir-se d’un esperit de venjança assedegat de sang com el dels dirigents sionistes. La lliçó és: “Mai més per a ningú”.

Els nazis van començar matant els seus oponents polítics, en particular comunistes, molts d’ells jueus, en el context del triomf de la revolució soviètica i del temor a la seva victòria en altres països. Van continuar amb els malalts mentals, les persones amb “discapacitats”, els testimonis de Jehovà, els gitanos, els homosexuals, els eslaus, i l’anomenada “solució final”, l’eliminació física de totes les persones jueves. Tanmateix, el sionisme no va fer gran cosa per lluitar contra els nazis: és més, van negociar amb ells un acord, anomenat Haavara, o transferència, perquè alguns jueus alemanys poguessin emigrar a Palestina a canvi d’obrir un mercat a Palestina per als béns alemanys, cosa que a la pràctica va trencar el boicot dels sindicats dels EUA contra Alemanya. L’acord es va aplicar del 1933 al 1939 i va representar una aportació de 35 milions de dòlars de l’època.

Ben Gurión, peça clau en la fundació de l’Estat d’Israel, va dir que si pogués salvar tots els nens jueus alemanys a condició que anessin a Anglaterra o només a la meitat si anessin a Palestina, preferia aquesta segona opció. I quan van arribar alguns supervivents del genocidi a Palestina, els van menysprear dient que no havien lluitat contra la seva aniquilació, cosa que desmenteixen els aixecaments dels guetos de Vílnius i Varsòvia. Va ser només entrant a la dècada dels 1970 que Israel va entendre que podia utilitzar políticament la memòria de l’Holocaust per a les seves pròpies finalitats.

Tot i això, la qüestió que se’ns planteja avui, en vigílies de la commemoració del 80è aniversari de l’alliberament del camp d’extermini d’Auschwitz el 27 de gener de 1945, és la següent: Quin sentit té aquesta commemoració si no es pot aprofitar per denunciar el genocidi que està duent a terme Israel contra el poble palestí, justament en nom del genocidi que es vol commemorar?

Quin sentit té si no es pot denunciar la repressió i la persecució de què són objecte els activistes del moviment de solidaritat amb Palestina? Malauradament, molts governs, inclosos els de l’Estat Espanyol i la ciutat de Barcelona, han adoptat una definició de l’antisemitisme que inclou les crítiques a Israel. Equiparar l’antisionisme -una posició política legitima, que també existeix entre jueus- amb l’antisemitisme -el racisme contra els jueus, condemnable com qualsevol altre racisme-, lluny de protegir les persones jueves, crea una confusió que les perjudica. Per a nosaltres és molt important distingir entre una religió i cultura mil·lenàries, el judaisme, i un moviment polític nacionalista, supremacista i colonialista, el sionisme. Junts està amb les persones injustament perseguides i enjudiciades sobre la base d’aquesta definició i rebutja l’estratègia perseguida pel sionisme de desqualificar qualsevol crítica a la política israeliana amb la falsa acusació d’antisemitisme.

En aquestes condicions, Junts, Associació Catalana de Jueus i Palestins es nega a participar a les commemoracions sinistres i instrumentalitzades organitzades per la hipocresia institucional europea. Per exemple, la protagonitzada per Katharina von Schnurbein, coordinadora de la Comissió Europea de la lluita contra l’antisemitisme i la promoció de la vida jueva, que el 21 d’aquest mes es trobarà amb grups sionistes en aquella oportunitat, sense comptar amb els grups antisionistes de European Jews for Palestine. En canvi, convoquem pel 27 de gener a les 19h00 una concentració a la plaça Sant Jaume amb el lema: “Prou Genocidi: Mai més per a ningú!”

En nom de la dignitat dels nostres morts, palestins i jueus, sense cap distinció, Junts manifesta la seva total solidaritat amb el poble palestí en la lluita per l’alliberament.


MAI MÉS PER A NINGÚ!


Barcelona, 10 de gener de 2025


MAI MÉS PER A NINGÚ

لا مرة ثانية لأحد
بعد ان دمرت إسرائيل آخر مستشفى في شمال غزة، و اعتقلت جميع الرجال ما فوق ١٥ عاما، و بعد ١٤ شهرا من القصف المتواصل و تحطيم المنازل و البنية التحتية لجميع المستشفيات و المدارس في غزة. و بعد قصف المدنيين و قتل ٤٦٠٠٠ شخصا و ربما العدد ان يكون أكثر بكثير، هذا عدا عن ضحايا الجوع و البرد و عدم توفر الأدوية و الماء الصالح للشرب.
و بعد أن قتلوا الكوادر الصحية و الصحفيين لكي لا يكون هناك من يعالج المرضى أو شاهدين على الجرائم. و بعد أن اعتبروا أن جميع الشعب الفلسطيني هو المسؤول عن مشهد يوم ٧ أكتوبر ٢٠٢٣ و ذلك حسب ما عبّر عنه المسؤولين في الكيان الصهيوني. و بعد كل ذلك ليس هناك أحدا من لا يعتبر هذا و انه إبادة جماعية للشعب الفلسطيني اجمعه.

عندما حضر المسؤولين الإسرائيليين في جلسة الأمم المتحدة و يعرضون “النجمة الصفراء” على لباسهم و كأنهم ضحايا النازيين و بهذا يبرروا “حقهم بالدفاع عن النفس”، و هو في الحقيقة لإبادة المدنيين الفلسطينين، وهذا يمثل تحريفا لتاريخ ضحايا النازية اليهود في أوروبا. بعض أعضاء جمعيتنا “جمعية اليهود و الفلسطينيين في كتالونيا” لنا أهل ضحايا للنازية، و بعضهم نريد أن نقدم تكريما لجميع الضحايا و أيضا للضحايا الفلسطينين. و انه واضح لنا أن الدرس من هذا التاريخ ليس احتكار المعاناة أو النداء إلى روح الثأر و العطش لهدر الدماء كما يطالبون له الحكام الصهيونيون. الدرس سيكون ” لا مرة ثانية لأحد “.

النازيون بدأو بقتل المعارضين السياسيين، و خاصة الشيوعيين، و كثيرا من الشيوعيين كانو من اليهود، و ذلك بعد انتصار الثورة الروسية، خوفا من انتشارها في دول اخرى. و أيضا بدأو بقتل ذوي الأمراض النفسية ، و المعاقين و النّوَر ، و المثليين، و العبيد و ما كانوا يسمونه الحل النهائي للقضاء على اليهود. و لكن الصهيونيون لم يفعلوا أي شيء ضد النازيين، بل تفاوضوا معهم و عقدوا اتفاقية هافارا “HAVARA ” أو اتفاقية الترحيل، للسماح لليهود الألمان السفر إلى فلسطين و بالمقابل فتح السوق التجارية بين ألمانيا و فلسطين و بهذه الطريقة كسر المقاطعة المفروضة بين النقابات الأمريكية و المانيا. و هذه الاتفاقية طُبّقت مل بين سنة ١٩٢٣ و سنة ١٩٣٩ و هذا ما سمح لألمانيا دخل مبلغه ٣٥ مليون دولار من تلك الفترة.

بن غوريون، عامل مهم في قيام إسرائيل، قال انه لو كان عنده الخيار بين إنقاذ جميع الأطفال اليهود الألمانيين بترحيلهم الى بريطانيا أو إنقاذ نصفهم فقط و ترحيلهم الى فلسطين، فإنه يفضل الخيار الثاني. و عندما وصلوا أول اليهود المدنيين الى فلسطين، فقد انتقدوهم لأنهم لم يحاربوا ضد النازيين و هذا ما يُكذّب أسطورة الثورة في غيتو “Gueto” مدينة فيلنا و مدينة وارسو . فقط عند بداية سنوات السبعينات ١٩٧٠ بدأت إسرائيل استخدام سياسيا ذكرى المحرقة لمصلحتها الخاصة.

و السؤال المطروح الآن، عند أحياء الذكرى 80 لإزالة معسكر الابادة Auschwitz يوم ٢٧ يناير/ كانون الثاني سنة ١٩٤٥ السؤال هو : ما معنى أحياء هذه الذكرى اذا لم يكن هناك القدرة على أن نحتج على الإبادة الجماعية التي تقوم بها إسرائيل ضد الشعب الفلسطيني و خاصة بإسم الإبادة الجماعية التي نقوم باحيائها الآن؟

ما معنى اذا لم نستطيع أن نحتج على قمع و ملاحقة نشطاء حركات التضامن مع فلسطين؟ للأسف كثير من الحكومات من بينهم الحكومة الاسبانية و بلدية برشلونة يعتقدون أن انتقاد إسرائيل كأنه معاداة السامية. و ان انتقاد الصهيونية ( و هو موقف سياسي قانوني و شرعي، و يوجد بين نفس اليهود) يعادلوه مع معادات السامية( و هي حركة عنصريةضد اليهود، مُستَنكرة مثل اي حركة عنصرية أخرى) و معادلة تلك الحركتين لا يفيد الأشخاص اليهود بل يسبب الارتباك و الضرر. نحن نميز بين اليهودية و هي ديانة و ثقافة عريقة و بين الصهيونية و هي حركة سياسية عنصرية و استعمارية. JUNTS منظمتنا تؤيد الأشخاص الملاحقة و المحكومة ظُلما حسب هذا التعريف و ترفض الاستراتيجية الصهيونية التي تندد بأي انتقاد للسياسة الإسرائيلية بحجة معاداة السامية.

في هذه الظروف “جمعية اليهود و الفلسطينيين في كتالونيا ” JUNTS نرفض المشاركة في إحياء هذه الذكرى المستعملة نفاقا من طرف المؤسسات الرسمية الأوروبية. على سبيل المثال ما صرحت به
Katharina Von Schnurbein
“منسقة مكافحة ضد السامية” حيث انها سوف تجتمع يوم ٢١ من شهر يناير الجاري مع مجموعة صهيونية بدون حضور المجموعة ضد الصهيونية “اليهود الاوروبيين مع فلسطين “
European Jews for Palestine”.
نحن سوف نقوم بوقفة احتجاج يوم الاثنين القادم ٢٧ يناير ٢٠٢٥ الساعة السابعة مساء 19h في ساحة سانت جاوما في برشلونة.
Plaça Sant Jaume, Barcelona.
و تحت الشعار: كفاية من الإبادة الجماعية:
لا مرة ثانية لأحد

برشلونة ١٠ يناير / كانون الثاني ٢٠٢٥


MAI MÉS PER A NINGÚ

Después de que Israel haya destruido el último hospital del Norte de la Franja de Gaza llevándose a todos los hombres mayores de 15 años. Después de más de 14 meses de destrucción sistemática de edificios, de infraestructuras, de todos los hospitales y escuelas de Gaza. Después de bombardeos sobre la población civil que han dejado 46.000 víctimas contabilizadas, pero que seguramente son muchísimas más, sin contar las muertas a causa del hambre, del frio, de la falta de medicamentos, del agua insalubre. Después de los asesinatos de personal sanitario y periodistas para que no quede nadie para curar o dar testimonio. Después de hacer toda la población colectivamente responsable del ataque del 7/10/23 en palabras de los dirigentes del Estado sionista. Después de todo esto ninguna persona medianamente informada y de buena fe puede negar que estos hechos constituyen un crimen de genocidio contra la población palestina en su conjunto.

Cuando los dirigentes israelíes se presentaron en la ONU con la infame estrella amarilla en la solapa haciéndose pasar por las eternas víctimas del genocidio nazi, intentando justificar así su “derecho a defenderse”, que en realidad significa masacrar indiscriminadamente a civiles palestinos, asistimos a un grotesco ejercicio de manipulación de la memoria histórica del genocidio nazi perpetrado contra los judíos europeos. Algunos de los miembros de Junts, Associació Catalana de Jueus i Palestins, tenemos familiares que perecieron en esa operación de exterminio, otros queremos honrar la memoria de todas esas víctimas, así como la de las victimas palestinas. No obstante, tenemos muy claro que la lección a sacar de la historia no es la de reivindicar un exclusivismo del sufrimiento o, peor aún, llenarse de un espíritu de venganza sediento de sangre como el de los dirigentes sionistas. La lección es: “Nunca más para nadie”.

Los nazis empezaron matando a sus oponentes políticos, en particular comunistas, muchos de ellos judíos, en el contexto del triunfo de la revolución soviética y del temor a su victoria en otros países. Siguieron con los enfermos mentales, las personas con “discapacidades”, los testigos de Jehová, los gitanos, los homosexuales, los eslavos, y la llamada “solución final”, la eliminación física de todas las personas judías. Sin embargo, el sionismo no hizo gran cosa para luchar contra los nazis: es más, negociaron con ellos un acuerdo, llamado Haavara, o transferencia, para que algunos judíos alemanes pudieran emigrar a Palestina a cambio de abrir un mercado en Palestina para los bienes alemanes, lo que en la práctica rompió el boicot de los sindicatos de EEUU contra Alemania. El acuerdo se aplicó de 1933 a 1939 y representó un aporte de 35 millones de dólares de la época.

Ben Gurión, pieza clave en la fundación del Estado de Israel, dijo que si pudiera salvar a todos los niños judíos alemanes a condición de que fueran a Inglaterra o solo a la mitad si fueran a Palestina, prefería esta segunda opción. Y cuando llegaron algunos supervivientes del genocidio a Palestina, los despreciaron diciendo que no habían luchado contra su aniquilación, lo que desmienten los levantamientos de los guetos de Vilna y Varsovia. Fue solo entrando en la década de los 1970 que Israel entendió que podía utilizar políticamente la memoria del Holocausto para sus propios fines.
Sin embargo, la cuestión que se nos plantea hoy, en vísperas de la conmemoración del 80 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz el 27 de enero de 1945, es la siguiente: ¿Qué sentido tiene dicha conmemoración si no se puede aprovecharla para denunciar el genocidio que está llevando a cabo Israel contra el pueblo palestino, justamente en nombre del genocidio que se pretende conmemorar?

¿Qué sentido tiene si no se puede denunciar la represión y persecución de la que son objeto los activistas del movimiento de solidaridad con Palestina? Desgraciadamente, muchos gobiernos, incluidos los del Estado Español y la ciudad de Barcelona, han adoptado una definición del antisemitismo que incluye las críticas a Israel. Equiparar el antisionismo –una posición política legitima, que también existe entre judíos- con el antisemitismo -el racismo contra los judíos, condenable como cualquier otro racismo-, lejos de proteger a las personas judías, crea una confusión que las perjudica. Para nosotros es muy importante distinguir entre una religión y cultura milenarias, el judaísmo, y un movimiento político nacionalista, supremacista y colonialista, el sionismo. Junts está con las personas injustamente perseguidas y enjuiciadas en base a esta definición y rechaza la estrategia perseguida por el sionismo de descalificar cualquier crítica a la política israelí con la falsa acusación de antisemitismo.

En estas condiciones, Junts, Associació Catalana de Jueus i Palestins se niega a participar en las conmemoraciones siniestras e instrumentalizadas organizadas por la hipocresía institucional europea. Por ejemplo, la protagonizada por Katharina von Schnurbein, coordinadora de la Comisión Europea de la lucha contra el antisemitismo y el fomento de la vida judía, que el 21 de este mes se encontrará con grupos sionistas en aquella oportunidad, sin contar con los grupos antisionistas de European Jews for Palestine. En cambio, convocamos para el 27 de enero a las 19h00 una concentración en la plaça Sant Jaume con el lema: “Prou Genocidi: Mai més per a ningú!”

En nombre de la dignidad de nuestros muertos, palestinos y judíos, sin ninguna distinción, Junts manifiesta su total solidaridad con el pueblo palestino en su lucha por la liberación.


¡NUNCA MÁS PARA NADIE!

Barcelona, 10 de enero de 2025


NEVER AGAIN FOR ANYONE

After Israel has destroyed the last hospital in the North of the Gaza Strip, carrying off all the men over 15. After more than 14 months of the systematic destruction of buildings, infrastructure, hospitals and schools in Gaza. After massive bombing of the civilian population that has caused 46,000 officially recorded deaths and no doubt many more not yet accounted for, not to mention those killed through starvation, cold, lack of medicines and unsafe water. After the murder of health workers and journalists so there is no one left to heal or bear witness. After holding the entire population collectively responsible for the attack of 10/7/23 as leaders of the Zionist State would have it. After all this, no-one who is reasonably well informed can deny in good faith that these events constitute a crime of genocide against the Palestinian people as a whole.

When Israeli leaders showed up at the UN with the infamous yellow star on their lapels, posing as the eternal victims of the Nazi genocide, trying thereby to justify their “right to self-defence” -which in reality means indiscriminately massacring Palestinian civilians- what we saw was the grotesque manipulation of the historical memory of the Nazi genocide perpetrated against European Jews. Some members of Junts, Associació Catalana de Jueus i Palestins, had relatives who perished in the extermination, others want to honor the memory of all those victims, as well as that of the Palestinian victims. However, we are very clear that the lesson to be drawn from history is not to demand an exclusivity of suffering or, even worse, to be filled with the spirit of bloodthirsty revenge like that of the Zionist leaders. The lesson is: “Never again for anyone.”

The Nazis began by murdering their political opponents, particularly communists, many of them Jews, in a context marked by the victory of the Soviet revolution and the fear that it might triumph in other countries. They continued with the mentally ill, Jehovah’s Witnesses, the Roma people, homosexuals, Slavs, and the so-called “final solution”, the physical elimination of all Jewish people. However, Zionism did not do much to fight the Nazis: in fact, they struck a deal with them, known as Haavara, or transfer, enabling some German Jews to emigrate to Palestine in exchange for opening up a market in Palestine for German goods, which in practice broke the boycott of Germany put in place by certain trade unions in the United States. The agreement ran from 1933 to 1939 and was worth 35 million dollars to Germany.

Ben Gurion, a key player in the founding of the State of Israel, said that if he could save all the German Jewish children on condition they went to England, but only half if they went to Palestine, he preferred the second option. And when some survivors of the genocide arrived in Palestine, they were looked down upon and told they hadn’t fought against their annihilation, an allegation belied by the Vilnius and Warsaw ghetto uprisings. It was only in the early 1970s that Israel realised that it could make political use of the memory of the Holocaust for its own ends.

The question we are faced with today, on the eve of the commemoration of the liberation of the Auschwitz extermination camp on 7 January 1945, is this: What sense does this commemoration make if it cannot be used to denounce the genocide that Israel is carrying out against the Palestinian people, precisely in the name of the genocide that it is supposed to commemorate?
What is the point if you can’t denounce the repression and persecution to which activists of the Palestine solidarity movement are being subjected? Unfortunately, many governments, including those of Spain and Barcelona, have adopted a definition of antisemitism that includes criticism of Israel. Equating antizionism – a legitimate political position, which also exists among Jews – with antisemitism – racism against Jews, to be condemned like any other form of racism – far from protecting Jewish people, creates confusion that only harms them. For us, it is very important to distinguish between a religion and culture going back thousands of years, namely Judaism, and on the other hand a nationalist, supremacist and colonial political movement, namely Zionism. In Junts, we stand with all those unjustly persecuted and prosecuted on the basis of such a definition and repudiate the strategy pursued by Zionism of dismissing any criticism of Israeli policy with the false accusation of anti-Semitism.

In this context, we in Junts, Associació Catalana de Jueus i Palestins, refuse to participate in the sinister and weaponised commemorations organised by hypocritical European institutions. For example, the one convened by Katharina von Schnurbein, the European Commission Coordinator on combating antisemitism and fostering Jewish life, who on the 21st of this month held a meeting with Zionist groups, but refused to meet with the antizionists of European Jews for Palestine. Instead, we call for a rally at 7pm on 27 January in Plaça Sant Jaume, Barcelona, with the motto: Prou Genocidi! Mai més per a ningú! No more genocide! Never again for anyone!

In the name of the dignity of our dead, both Palestinians and Jews, without distinction, the members of Junts express our complete solidarity with the Palestinian people in their struggle for liberation.

NEVER AGAIN FOR ANYONE!

Barcelona, 23 January 2024